jueves, septiembre 30, 2010

Tlahuitoltepec

 


El buen Xavi Moret me regaló su libro “La Isla Secreta” que habla sobre un viaje que hizo a Islandia. Xavi es un viajero profesional, es escritor de viajes. Esto lo hace un experto en el mundo y nos regala una mirada que ilustra siempre de una manera agradable. Islandia ha estado de moda por diferentes razones, pero básicamente por Björk y Sigur Ros. Pero más allá de sus músicos es un país sumamente peculiar. Son infinidad de matices que lo hace único. Cualquier libro o texto que hable de la isla que está al norte del norte es fascinante gracias a la manera que tienen de vivir la vida y de ver y entender al mundo los nativos. Es, en pocas palabras, el país quizá más “curioso del mundo”. Y sin embargo, sale poco en los periódicos. Finalmente, ¿a quién en su sano juicio le llamaría la atención algún acontecimiento, por importante que sea, de un país en el que el 65% de su población cree fervientemente en la existencia de Elfos?. Hace tan solo un par de años, Islandia fue considerado el país “más feliz del mundo”, gracias obviamente al alto nivel de felicidad que dominan la aburrida vida de los isleños. Y hace un par de meses volvimos a escuchar de ellos por la erupción del volcán Eyjafjöll, del que nadie se acuerda de su nombre. Lo que no vi, o quizá no me fijé en su momento, fue la parte de las noticias donde mencionaban el número de víctimas mortales causadas por la erupción y por la nube que desprendió que era más grande que la fama del vestido de Björk en la entrega de los Oscares.










Los mexicanos no necesitamos a los elfos para creer en sagas de fantasía. Para eso tenemos a la Secretaría de Gobernación. (Ojo Webmaster de 012, esta frase está chida para promocionar el artículo en el facebook)


Para cuentos mitológicos están los de ellos, que cada semana nos deleitan con una imaginación desbordante, relatos sorprendentes sobre la lucha entre el bien y el mal, las proezas que realizan para conseguir la victoria estos héroes (seres) fantásticos, con la diferencia que ellos a una saga(narración nórdica), le llaman “Declaración”.


La de esta semana es increíble. Quizá no sea tan épica como la de la semana pasada o la de la antepasada, donde los héroes vencieron a trolls gigantes con superpoderes, y menos a la que un mortal hereje se les metió hasta adentro del templo sagrado mayor. No. El de esta semana si se la voló porque eran simples mortales luchando contra la tierra misma embravecida.


Tlahuitoltepec se llama el pueblo en el que 989 personas emergieron de la tierra después de que ésta se los había tragado enfurecida. Estaba yo ya imaginándome capítulo a capítulo, episodio por episodio la proeza de estos hombres, página por página, y hasta la portada de la “declaración”, cuando de repente veo el periódico y aparece otra noticia que pareciese ser una venganza de Odin: “Calderón propone recorte de $2 mil 538 millones a la cultura”. ¡¿Otra vez????????!!!!! ¿Se puede recortar más?. La cuestión es que Felipe sólo menciona el monto, pero no dice el porcentaje que corresponde a tal suma del 100% que había hasta ahora. Cabe decir que ese 100% es tan sólo el 51% del 100% que había el año pasado. Y así por los siglos de los siglos. ¿Se puede recortar más? Claro que se puede. Mira, tu agarra un papel y córtalo a la mitad. Esa mitad córtala a la mitad y así consecutivamente y verás como te entretienes por lo menos desde ahorita hasta que se acabe el sexenio. El papelito que te quede en la mano cuando los dedos te empiecen a doler de tanto agarrar las tijeras, ese papelito es directamente proporcional a la cultura que va a quedar en el país.


El islandés Halldòr Laxnes era el escritor favorito de Juan Rulfo. Si Juan Rulfo levantara la cabeza, pobre. Para el siguiente sexenio vamos a tener que leer libros de otros países. Mi recomendación es empezar por donde empezó Rulfo, con Laxnes y sobre las “curiosidades” de Islandia. Por cierto, los escritores de viajes son la onda, del país que sea hablando del país que sea. De México ya hablarán otros, que, aparte de Tlahuitoltepec no tenemos nombres tan complicados como Kárahnjúkavirkjun, Hafnarfjörður o Sauðárkrókur (Ciudades islandesas), que ya de entrada no te enterarías de la noticia por lo que yo llamo el efecto “Parangaricutirimícuaro”, que consiste en la total distracción causada por la fuerza de atracción del nombrecito sobre cualquier acontecimiento que suceda en ese lugar. Lo peor de todo es cuando te pasa el efecto “Parangaricutirimícuaro” cuando te presentan a alguien. 


Islandia es un país muy nuevo, se independizó apenas en 1944 y aún así es uno de los países con una cultura milenaria que permanece tan viva como hace 1000 años exactamente y sin exagerar. Los niños islandeses leen en la escuela las sagas escritas entre los años 930 y 1030. Mil años exactos. ¿A que la palabra milenario cobra un sentido real con el que se puede simpatizar?.


Así fue como se me ocurrió la solución para salvar a nuestro país y a nuestra cultura. Felipe, ¿querías que la sociedad civil te echara la mano?. ¿Nos pediste colaboración y apoyo?. Se que me lees Felipe Calderón Hinojosa porque tengo un amigo en Harvard y crees que eso me hace interesante. Pues ahí te va mi propuesta, apunta, o que apunte el secretario de gobernación, que estamos a punto de hacer HISTORIA. Mi propuesta es, señor presidente, miembros de la sociedad civil, senadores, diputados, gobernadores y sobre todo alcaldes, jueces, embajadores y cónsules extranjeros, miembros de la sociedad incivil, ¡Compatriotas “casi” todos!....


MI PROPUESTA ES LA REINDEPENDENCIA DE MÉXICO. Si compatriotas, México se tiene que independizar otra vez. Ellos se van a hacer independientes. Nosotros nos quedamos acá abajo. Lo siento por los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora, Baja California Norte y Sur, y Sinaloa. Esos son los estados que van a conformar a México a partir de ahora. Y tiene que ser este año para que en 100 años puedan celebrar el Tricentenario. Ellos se quedan allá arriba con el nombre. Pobres, todavía que los dejamos con esos vecinos en el norte no les vamos a hacer también la gachada de quitarles el nombre. Nomás eso sí, la bandera nos la quedamos nosotros. A mí en lo personal me gustaría sin escudo. Ya no se usa ponerle escudos a las banderas, y si queremos ser un país nuevo no podemos no estar a la moda. Tenemos que empezar por modernizar nuestra imagen. Ya hasta tengo el nombre. Aunque la mayoría se declinaría por Aztlán o algo por el estilo, yo recomiendo que le pongamos a nuestro nuevo país Tlahuitoltepec. Con lo que pasó en ese pueblito de Oaxaca podríamos empezar la saga de nuestra historia, nuestra nueva historia y nuestra nueva cultura. Aparte de que aprovechamos el nombre y si algo malo pasara en el país, nadie se enteraría por el efecto “Parangaricutirimícuaro”, y la prensa internacional nos dejaría en paz de una vez por todas.


Nuevo Mapa


Lo que si tenemos que dejar en claro, es que, debido a que tu, Felipe, eres el presidente legítimo de los Estados Unidos Mexicanos, pos te tienes que ir para allá. Te ponemos Los Pinos en Monterrey, en San Pedro Garza García, obviamente. Tu no te preocupes por eso, de que tengas casa y sustento nos encargamos nosotros los Tlahuitoltepenses (el gentilicio me lo estoy inventando porque no lo encontré por ningún lado). De volada te lo arreglamos en serio, no te apures Felipe. Te mandamos también al coloso blanco del desfile del 16 de septiembre, nosotros nos quedamos con la Virgen de Guadalupe, total que el monigote ese es igualito a Malverde que está cobrando más mística que nunca. Nomás te faltaría hacerle una catedral pero puedes aprovechar una de Chihuahua, o de Juárez o Saltillo o donde quieras. Nosotros vemos como, aunque sea haciéndolo caminar como en el desfile pero te lo ponemos donde quieras.


 Malverde


Incluso ahí te va, seguro que tu país se va a aburrir porque quedaría un numero insuficiente de equipos de fútbol como para formar una liga. Tengo la solución mira, te mandamos al Puebla y a los Esmeraldas de León y que jueguen contra el Monterrey y el Tampico Madero. En León nos quedamos con el curtidores, no te preocupes.


¿Cómo ven?¿Quién quiere dar el grito?


¡QUE VIVA TLAHUITOLTEPEC!!!!!!!!











PD: Xavi Moret estuvo en el concierto de el último videito, me consta.

martes, septiembre 14, 2010

Nuestro Nombre

¿Qué significado puede tener tu propio nombre cuando lo lleva otra persona?
A mi me ha pasado ya una vez. Mi nombre es Arturo García Pons, y según mi documento de identificación como residente de la comunidad europea, no hay en el mundo alguien que coincida en esas tres palabras que conforman mi nombre. O por lo menos no que esté registrado en la comunidad. Pero fuera de ella hay millones, billones de personas. De cualquier manera, Arturos García conozco, en persona, por lo menos a más de 10. Seguramente habrá más de 1,000. Lo que me pasó lo conté en el texto "Secondary Inspection", y es que, en resumidas cuentas, llegando al aeropuerto de Los Angeles en la computadora les apareció que había que revisar a todos los "Arturos García" que pasaran por migración, porque hay uno al que están buscando. El Pons, obviamente les valió madre, porque aquí solo cuentan el primer apellido. Desde entonces, cuando paso por migración pongo "GarcíaPons" todo junto, y me ahorro las 3 horas del seconday inspection.

Hoy publicaron en el País, la noticia de un ciudadano de Guinea- Bissau que paseaba libremente por las calles de Bilbao, unos polis le pidieron su identificación y fue detenido porque su nombre, Flavio Emilitín Silva Moreira, figuraba en la lista de personas con orden de búsqueda. Resultó que otra persona con el mismo nombre había cometido un par de delitos, en Almería, a unos 1,000 kilómetros de la capital vazca. 173 días se tardaron en descubrir que había un Flavio Emilitín preso en Bilbao, y otro en Almería.

Hasta hace un par de meses, el número de muertos en México causados por la guerra al narcotráfico era de 28,000. Ahorita yo calculo que ya llegamos a los 30 contando las bajas extranjeras, los migrantes en Tamaulipas (a la que ahora todos llaman Mataulipas). A lo que voy es, ¿que nombres tenían esas 28 mil personas? Hice un cálculo a bote pronto, en el que sacando la raíz cuadrada de 28,000, que son 167.33, podríamos buscar 167 nombres y ponerles a cada uno 167 apellidos tendríamos un aproximado de los nombres de esas personas.
Por ejemplo:
1.- Abraham
2.- Adrian
3.- Agustín
4.- Alberto
5.- Aldo
6.- Alejandro
7.- Alfredo
8.- Alvaro
9.- Andres
10 .- Angel
11.- Antonio
12.- Armando
13.- Arturo
14.- Benjamin
15.- Bernardo
16.- Braulio
17.- Carlos
18.- ....
hasta poner 167 nombres

Y lo mismo con los apellidos
1.- Aguirre
2.- Arenas
3.- Avila
4.- Ascencio
5.- Almaguer
6.- Alva
7.- Anaya
8.- Bravo
9.- ...
hasta poner 167 apellidos

Se necesita mucho tiempo libre y ocio para hacerlo, pero, si fuésemos combinando cada nombre con cada apellido, nos vendrían a la cabeza un montón de caras conocidas. ¿Cuántas? pues seguramente por lo menos mil, o aunque fueran cien.

Ponerle nombre a los muertos significa que también les ponemos caras, y en algún momento nuestro propio nombre aparecerá. ¿Qué se siente que hayan matado a alguien que se llama igual que tu? ¿qué hizo para que lo mataran?¿qué no hizo?¿Dónde estudió o no estudió?¿Qué lo hizo convertirse en un monstruo despiadado que tuvo que ser aniquilado por las heroicas fuerzas armadas nacionales?...

Seguramente es una clavadez, una tontería, porque finalmente, no soy yo, ni eres tu, sino alguien que se llama igual que tu. Pero en el nombre, que es algo que no escogemos, llevamos algo en común con la vida de esa otra persona con quien lo compartimos, la vida que, supongo, no han escogido.

miércoles, septiembre 08, 2010

Egocéntrico y Narcisista

Annita se fue esta semana a Escocia, entre otras cosas a acompañar a Laura McNeil McCormick McKlein McQuintoch a su pueblo natal, Glasgow, y a, sobre todo, ver en vivo el Festival internacional de Gaita que se lleva acabo en esa ciudad. Gaiteros de todo el mundo ahí apretando el estomago de un borrego muerto. De las faldas y lo que conlleva (o más bien de lo que no llevan) no hablaré para dejar a echar a volar su imaginación.

Así que me quedé solo en casa por unos días porque tengo que hacer un par de chambas. Trabajo básicamente en 2 cosas. Por las mañanas sirvo café con leche descafeinado con sacarina y leche desnatada natural (al tiempo) a los del frenopático que está a una cuadra de plaza virreina, carajillos de Bayleis (ni siquiera sé como se escribe) con hielo obviamente, croasanes, madalenas, y bocadillos. Soy camarero. Los camareros forman parte de la amplísima clase media en España, que es cómo el universo (sabemos que se expande lo que no sabemos es cuánto y hasta cuándo). Horario corrido, con 1/2 horita pa comerte algo y fumarte el cigarrito, haces ejercicio y ganas suficientemente bien, tranquilo digamos. Por la tarde soy realizador audiovisual.
Ayer me llamó Pascuale Bávaro, colega dramaturgo egresado y director de teatro (que me parece que le faltan como 4 créditos para titularse). Venía con su prima, una napolitana de 18 años que empieza a estudiar medicina que le preguntó lo que hacía yo. Cuando Pascuale le explicó ella contestó “¿Cómo puede ser director de cine y trabajar de camarero?”. No hubo mayores explicaciones para no enredarnos en un discurso retórico, mejor cambiamos de tema y empezamos a platicar sobre cálculos renales y catéteres.
El trabajo dignifica, pero para eso hay que trabajar con dignidad. Yo trabajo para vivir, no vivo para trabajar. Por eso tengo una chamba pa trabajar y otra chamba para vivir.
Llegué a mi casa y me puse a tocar la batería del Guitar Hero. Estaba aburrido y de genio porque tengo que terminar un video corporativo, y los corporativos como los institucionales no me gustan nada. Prefiero ser camarero. Sólo conozco a una persona en el mundo al que su papá lo “obligó” (aunque en realidad fue una recomendación que aceptó) a estudiar cine. Siempre pasa lo contrario. Darle a tus padres la noticia de que quieres estudiar comunicación o, peor aún, dirección de cine, conlleva una decepción posterior de parte de los progenitores que intentan por todos los medios que antes de hacer tal aberración estudies una “carrera de provecho”. Así que quien en realidad estudia y se dedica a estas cosas lo tiene que hacer bajo situaciones de presión social y para sobrellevarlo se necesita de muchos … esfuerzos anímicos. Pasión le dicen unos. Y si te dedicas a lo que te apasiona y te gusta en realidad no hay peor cosa que hacerlo a disgusto. Lo de ser camarero no es mi pasión, por eso hacerlo no implica desequilibrios en el ánimo de hacerlo. Vamos, que me da igual. En cambio la realización es delicada, fina, y sobre todo tiene que ser congruente y satisfactoria, en todos los sentidos. De ahí mi odio al video institucional y al corporativo.
Este año hice ya un institucional para el Hospital de Sant Pau y éste corporativo para Puig y cada que empiezo a chambear en estas cosas me arrepiento. Ambos los hice porque dos amigos me pidieron que les echara una mano. Y ahí estoy, trabajando en un video que sólo se ven máquinas y procesos de producción que seguramente lo verán una sola vez y a los 3 minutos lo quitarán (peor que un video de una boda que por lo menos se ve una sola vez pero enterito). De hecho hice una primera versión un poquito más experimental, pero sólo muy poquito, y los clientes dijeron que no se entendía. En fin. Ahora toca hacer el típico video corporativo, pero me da mucha pereza.
Conecté la Wii y me puse a darle a la bataka. Al final hasta acabé grabándome tocando Schism de Tool en nivel experto, nomás por cotorreo y subirlo al Feisbu. Cuando lo subía estuve revisando mi trabajo, o por lo menos el que tengo colgado en el tutubo (Youtube). De los 42 videos que tengo ahí arriba los que más visitas tienen son 6 en los que me grabé a mí mismo haciendo chorradas. Puro cotorreo. Cuando veo a mis compas y hablamos de mis videos al final solo platicamos de esos 6, de los cortos y video composiciones comentamos muy poco en realidad. Y es que el video, bajo esa filosofía y esa naturaleza me dan una carga inmensa de vida. La chamba para vivir.
Pero hubo un momento ayer en el que pensé que quizá me estaba pasando de egocéntrico y narcisista. Luego me llegó un mensaje de Vane Campos, maquillista de la Brújula, que por algún motivo me comentó que la película era muy Chango, osea que era yo. Pa acabarla de chin… Egocéntrico y narcisista. Ella lo dijo en el sentido del mundo interior que se proyecta, que proyecto. Mi trabajo soy yo. Me defino a través de mi trabajo. Me reflejo en mi trabajo. A veces pienso que tengo 2 vidas, la que “vivo” y la que “proyecto”. Referencia con la filosofía platónica, la cueva y esas ondas. Y las 2 son iguales, son distintas pero iguales, osea que no son la misma. Vivo en mi trabajo. Si los grandes pintores se permitían hacerse autorretratos yo también lo hago, pero no como quien se hace una foto a sí mismo estirando la mano y siempre mal encuadrada, sino con un contenido más amplio. Que de alguna manera, y casi sin querer diga una parte de lo que soy. Eskato, batako, pero sobre todo lúdico, incluso en ocasiones obsesionado con el lenguaje de la imagen pura, sin discursos ni historias, la imagen por la imagen con una búsqueda de sensaciones.
Es realmente difícil de explicar, aunque para mi es obvio, de cómo hace un año estaba dirigiendo un largometraje y hoy, estoy sirviendo cafés por la mañana y haciendo un video institucional por las tardes. En resumidas cuentas creo que, lo más importante no es como te ganes la vida, sino como la vives, como vives tu vida, porque al final, la vida es para eso, ¿no?, pa vivirse. En fin.
http://www.youtube.com/user/xaxfilm

Homosexuales ...

Hijole mano. De plano ahora si está bien alborotado el pueblo.
Esta semana me enteré, vía la página de Milenio sección local de León, que se celebró la Conferencia Mundial de la Juventud, y pues para informarme más sobre el asunto consulté a San Google, y me apareció la siguiente página: http://www.youth2010.org/
Si, a mi también me apareció en el navegador una página en blanco con las ligas de un directorio raíz de una página de internet, que no es precisamente la manera más amable de entrar a un sitio web.
Total, entré a la paginita para ver quienes iban a ser los conferencistas, los encargados de difundir conocimiento y quienes, finalmente iban a solucionar los problemas mundiales de los chavos. La primera en aparecer fué la Princesa Ubolratana Rajakanya Sirivadhana Barnavadi de Tailandia que según dice ahí nació en 1951. Casi 60 añitos, en la flor de la juventud. Entre las demás personalidades había de todo, desde líderes indígenas hasta responsables de no se que departamento de economía gringo. La Globalización hecha materia.
Por acá la verdad es que ni una noticia chiquita salió al respecto. Y por lo que estuve buscando, ni siquiera a nivel nacional se lo tomaron como un evento tan relevante. Quizá esto opacado por la contundente victoria de la belleza tapatía, esa si a nivel mundial.
En fin, el chiste es que los morritos que no estan de acuerdo con el aborto y la homosexualidad aplicaron la de "Para que discutir lo que puedes arreglar a chingadazos", típico de la derecha mexicana (y la de los otros paises también).
Primero, el tema en el que en mi condición genética de XX y ante mi imposibilidad de procrear no me siento con derecho a opinar de manera contundente, y por lo tanto creo firmemente que quien debe decidir las normativas del asunto son las mujeres: el aborto.
No se a cuantas mujeres que hayan abortado conozco, porque aparte de que es difícil saberlo, y además, a mi que me importa, son muchisimas. Y no pasa nada, no por eso no han tenido después la oportunidad de formar una familia, que no es cualquier cosa. Lo que me parece raro es que un gobierno pueda pensar, y actuar, en contra del aborto, y si esté de acuerdo en aniquilar a 28 mil ciudadanos por su cuenta a los que seguramente le gustaría que hubieran sido abortados en su momento. Paradojico.
Total. Prefiero hablar de los homosexuales. Yo soy uno de los millones de eterosexuales en el mundo que nos consideramos parte de la comunidad gay. ¿Achis? si es muy fácil. Convivo con homosexuales todos los días, trabajo con homosexuales en cada jornada laboral, leo lo que esciben escritores homosexuales, visto lo que diseñan los estilistas homosexuales, bailo la música que hacen homosexuales, admiro películas dirigidas por homosexuales, degusto las delicias de lo que cocinan los homosexuales, me siento cómodo en las casas que decoran los homosexuales, me divierto en las fiestas de homosexuales como un enano, y vuelvo a decir, CONVIVO y coexisto con homosexuales todos los días. Incluso en los días en los que la Annita tiene mucho estres, o está muy apurada, o simplemente de genio, como cualquier mortal, he llegado a pensar "Dios mío, porqué me hiciste eterosexual".
Lo peor de todo es que todos esos morritos que marchan en contra de los derechos de los homosexuales leen, visten, bailan, ven películas, comen.... en fin, que consumen todo tipo de elementos culturales que producen los homosexuales.
Ni todos los homosexuales son unos degenerados ni todos los eterosexuales son unos santos. Por Dios.

viernes, mayo 07, 2010

La Formula para que el León ascienda a primera.

Llevo un par de días intrigadísimo por la situación que atraviesa el equipo León. De verdad. Y no es que sea fanático de los esmeraldas. Ni siquiera me gusta el futbol. Pero como decía, me intriga sobre todo el fenómeno repetitivo, periódico y constante que está sufriendo. Es sumamente complicado de entender y por eso me he dado a la tarea de analizar a profundidad y con seriedad el asunto. Porque ¿Cómo es posible que año con año haga exactamente lo mismo?. Es como si estuviera en la isla de Lost.

Análisis profundo y serio. Retomo entonces las clases del gran maestro Wenceslao Oñate, reconocido catedrático leonés que impartía la clase de “Probabilidad y Estadística” y cuyas enseñanzas nos pueden guiar a encontrar la solución al enigma. Eran problemas muy sencillos, para agarrar práctica más que nada. Como el clásico: Considerando que un avión que pesa 12.347 toneladas y viaja en una trayectoria hiperbólica desde Londres hasta el Benito Juárez recorriendo una distancia de 8,943 kilómetros, a una velocidad de 835 km/hr en promedio a una altura de 6,000 metros, tomando en cuenta que entre tripulación y pasajeros viajan 93 personas de diferentes edades y que su peso promedio es de 80 kg (debido a la obesidad infantil), y sin considerar nubes volcánicas en Islandia, la pregunta es ¿Qué película pasan durante el trayecto?

La resolución analítica de esos problemas cultivó en mi una incesante búsqueda de la síntesis de la realidad resolutiva. Respuestas amigos míos, respuestas ante fenómenos que no se explican más que con un método. Y no, como muchos creen, en discusiones frente al presidente (con coca cola y agua mineral).

Las probabilidades de que el León cada año quede en segundo lugar son muy escasas. Pero el fenómeno existe, ahí está, y se repite año con año. ¿Qué es lo que pasa?. Analicemos, que aunque sea yo un neófito del futbol, tengo las bases teóricas que me enseñó Wenses.

Los elementos y factores a analizar son demasiados, pero hay que tratar de abarcarlos todos si queremos encontrar una respuesta. Empecemos por el espacio. La ubicación del estadio. ¿En qué colonia está? ¿En la Azteca? ¿Bugambilias? ¿La Martinica? ¿El Centro? Si consideramos que está en la Martinica podríamos encontrar fácilmente el motivo de su maleficio. Ya que hay un estadio con el nombre de “La Martinica” y que le pertenece al Unión de Curtidores. Que en una justa comparación, los Esmeraldas son al Sevilla lo que el Curtidores al Betis. O aún peor. Porque finalmente el León vendió hace unos años al Curtidores, y nada menos que al Puebla, que es un equipo de futbol que sólo sirve para evocar el compañerismo psicotrópico y para acordarse de la ultima final victoriosa en primera división. Hace poco escuché que querían construir un estadio nuevo. Eso en tiempos de crisis como la que atravesamos no es muy prudente.

El color de la camiseta es otro factor a analizar. Verde. El verde es el color de la esperanza. Mientras siga siendo verde los leoneses no tendrán más que esperanza en subir a primera. Hay que buscarse a un buen diseñador de moda para hacer un uniforme nuevo. Ahora que viene un mundial tan globalizado (Tanto que lo van a hacer en el tercer mundo más tercermundista, que dicen que ni estadios hay) y al que México llegó apenititas, habrá que fijarse en los diseñitos. Sobre todo en los de las selecciones de Sudáfrica, Ghana, Nigeria, Argelia, Camerún y Costa de Marfil, que son países que también huelen a tenería y que tienen al León, como especie autóctona natural protegida, y cuyo nombre científico es Panthera Leo.

La alineación, dirección técnica y los dueños del equipo son variantes que precisamente, han variado. Por lo que no se considerarán en el análisis.

Dentro del recinto se han consumado eventos de diferentes naturalezas a la que en principio está construida. Conciertos de Viva la Gente, Juanga, Misas de los testigos de Jehová… Quizá haga falta conmemorar alguna otra cosa ahí dentro, algo que le de buena vibra o una mejor suerte al recinto. Otro conciertito de Santana no estaría mal. Un rodeo o una carrera de motocross dejarían el pasto inutilizable, quizá solo para otro concierto de Santana podría servir. Le falta una obra de teatro. Pero no se les ocurra representar a un Brecht. “Cats” o “El Rey León”, que aparte de ser muy conocidas son musicales y eso a la gente le gusta. De reparto yo propondría a Carlos Turrubiates como Simba, Ze Roberto que haga Pumba (referencia onomatopéyica a lo que hizo en los genitales del jugador del puebla en la final del 92), Tita de Timón y a Carlos Hermosillo interpretando a Mufasa.

Ya que tocamos el tema nos podríamos enfocar en el factor semiótico. Y es que “los Esmeraldas” suena a que están esperando a que un jorobado se descuelgue de un campanario y los rescate de los infiernos de la segunda división. Habría que buscar en la geología alguna otra piedrita que le de más personalidad al equipo. Los “cuarzos” por ejemplo, que dicen que tienen un montón de energía positiva y buena onda.

Otro factor determinante es el místico, y mascarita sagrada, que son mis favoritos. Y hasta al Rey Misterio… pero no estoy hablando de ese misticismo, sino del otro, el que, como su nombre lo dice, está construido a partir de mitos. Y qué mejor mito que el del Fénix para representar el ascenso, desde las cenizas. Pero el equipo León por si mismo sería más un Apolo encadenado que un pajarraco en llamas. El León hizo un sacrificio sangriento y despiadado hace más de 10 años y lo que necesita es redimirse, expiar sus pecados. Aparte de ya tener un templo expiatorio ahí cerquita y nuevecito, necesita ponerlo en práctica. Para eso, necesitamos que el sacrificado sea venerado y reconocido, como en los finales de las películas gringas. El Unión de Curtidores. El Unión es el fénix que necesitan los esmeraldas. Ayudarlo a resurgir de las cenizas, dejándolo jugar en su estadio. Sino miren al Sevilla como lo está pasando, ahí solo en la primera división española, extrañando esos grandes derbis contra el Betis. Y es que la rivalidad entre Beticos y Sevillistas es, deportivamente, muy sana. Que te gane un desconocido es una cosa, pero luchar contra tu vecino, deportivamente hablando, es otra. Porque le tienes que ver la cara todos los días y estar al pendiente de sus movimientos. O en el mejor de los casos, que la economía mundial se recuperara, y que los presupuestos federales volvieran a ser los de hace un par de años y el León se pudiera construir un nuevo estadio, junto a la plaza mayor quizá. Y el camp nou dejárselo al Curtidores. Así también sabríamos que el terreno está en la Martinico, y si no es así, de todos modos se lo adjudicamos.

Entonces, la probabilidad de ascender sería que “Los Cuarzos” de León, los del uniforme de camiseta amarilla, calzoncillos rojos y medias verdes, jugaran en el estadio del “Campestre”, que cuente en su junta directiva con el Mtro. Arturo Osornio Cuadros, José Luis García-Galiano, Alfonso Barajas Medina y como director de eventos paralelos a Armando Holtzer.

Yo creo que si, total, por intentarlo no pierden nada, cada año lo intentan de todos modos.

De lo único que estoy seguro es que es una película de Sandra Bullock, y que se acaba justo cuando uno va pasando arriba de Houston, esto gracias a Wenses, y al método por supuesto.

domingo, abril 11, 2010

La teoría sobre la Teoría, del Caos

Una Teoría es aquello que supone que la realidad, tal y como la conoces, no existe.

Hoy desperté con la teoría de que había dejado el papelito de la cita con el urólogo en el librero del comedor, porque tengo la teoría de que mañana a las 8:30 hrs tengo que estar en el ambulatorio para que el buen Salvador (así se llama mi Urólogo, lo cual que me da mucha confianza, aunque sea por mera sugestión) revise las últimas ecografías donde aparecen, muy monas posando para la foto, cuatro piedritas, calculitos renales de ácido úrico, repartidas de dos en dos en cada riñón.

Pero sólo son teorías. El papelito no está ahí, y eso provocó que tampoco esté seguro de que la cita sea mañana. Tales acontecimientos están provocando una crisis de magnitudes inimaginables, porque como son acerca de las teorías, y las teorías son esas cosas que tenemos en la cabeza para demostrar que la realidad es muchísimo más compleja de lo que parece. Estoy llegando a pensar que los cálculos no existen, y que mis riñones tampoco.

Hasta hace un par de días, el viernes a medio día para ser exactos, estaba seguro de que tenía en el banco cierta cantidad de dinero ahorrado, justo para vivir un par de meses cómodamente en la encarecida Barcelona. Viernes santo, todo cerrado, menos el cajero. Yo iluso o distraído o lo que fuera pensaba ir al super a comprar champiñones para ponerle a la salsa de la pasta que pensábamos comer Annita y yo. La verdad es que no frecuento los champiñones, pero a la Nina se le ocurrió y no vi mayor problema. Salí de trabajar a mediodía, si, de trabajar en viernes santo, me fui en metro para pasar al cajero y sacar efectivo para poder comprar los champiñones. Saqué 20 euros y al final de la operación el cajero me decía que el saldo de mi cuenta era de 19 euros………. Verifiqué y si. Dos días antes, alguien sacó todo el dinero de mi cuenta y me dejó literalmente, con menos de 20 euros. Estuvimos toda la tarde investigando, llamando al banco, haciendo declaraciones en la policía. Al final del día tenía 50 teorías de lo que nos habían hecho, y sólo 19 euros. El supermercado, obviamente, ese día estaba cerrado. Desde entonces, las teorías empezaron a deformar la realidad.

Hace unos 15 años, más o menos, un día, viernes santo, estaba yo en casa de mi tía Cristy y, aunque no me acuerdo que hacía yo ahí, recuerdo perfectamente que llovía, y que mi tía me dijo que siempre llueve en viernes santo. Y cada año me acuerdo porque cada año, llueve. Excepto este año. Después de un largo y crudo invierno, el sol empieza a salir. Y el viernes no había ni una sola nube. La verdad es que este año, con lo de los 19 euros, ni me acordé de que tenía que llover. Aterrador.

El buen Ademir, a quien Teresita llama Vladimir, tuvo a bien pedirle a los santos reyes este año el Rock Band para la nintendo, y que supongo (osea que tengo la teoría y por lo tanto puede ser que la realidad… ya saben) supongo que se portó bien todo el año porque se la trajeron. Guitarra, bajo, batería, micrófono y el proyector del Artur en la sala de Gaby Valencia. Se me metió el gusanito. Regresando a Barcelona, el buen Uri Borrás, líder de Galactus (no me había dado cuenta de lo imponente que suena eso, aunque sea sólo el nombre de su grupo de música), nacido en lo que fuera Égara en tiempos de los romanos, escritor nato y amigo entrañable, me prestó el Guitar Hero para la PS2. Estuve un par de semanas obsesionado. El Uri me había dejado el GH2, y yo compré el GH3. Pero no tuve suficiente, y fui y me compré la Wii con el GH World Tour. Vaya tarado. La cuestión es que el World Tour tiene 3 rolas de Tool, que como muchos saben, hace más de 10 años que no pasa un día sin que los escuche. Más que un fan. Por supuesto la primer misión del juego era conseguir las tres rolas de Tool, bloqueadas hasta que no tocaras no se cuantas rolas más. En 2 días ya las tenía. Guitarra y bajo en nivel medio, y la batería en nivel difícil. Hace ya más de 3 años que no toco en un grupo y que ni siquiera tengo batería. Estoy poseído por el mendigo jueguito y las tres rolas.

De Tool no hablaré mucho porque ahí si me clavo gacho, de por sí. Lo que si quiero contar es que hace unos meses, en octubre que fuimos el Sansans y yo a Los Angeles para lo de las pruebas de laboratorio pa la peli, el viaje donde me encerraron en el secondary inspection (en mi blog está la reseña), ahí tuve un encuentro cercano del tercer tipo con Tool. Sus videos son todos de animación, espectaculares, coordinados por Adam Jones, el guitarrista que por otra parte, trabaja en efectos visuales de cine (http://es.wikipedia.org/wiki/Adam_Jones ). No soy de los fans que ponen fotos del grupo, prefiero escucharlos, y en sus conciertos, he ido a 2, siempre están a contraluz, pero les reconozco las caras. Total que iba con Sansans paseando por Santa Mónica cuando ví una tienda de Skates, y yo estaba buscando una reedición de la Mike Vallely de Powell Peralta de 1988, aquella que tanta felicidad me trajo en su tiempo. Llegamos a Css, o algo así se llamaba la tienda, y justo en la entrada salió una pareja. En ella no me fijé, pero en el hombre si, y en un principio pensé que era Dean DeLeo, guitarrista de los Stone Temple Pilots, pero como ni me gustaban tanto no lo pelé mucho, pero me llamaron mucho la atención sus ojeras, aunque mi cabeza estaba en el dibujo del elefante de la tabla Mike V. Entré a la tienda y un morrito pocho chicano o lo que fuera me dijo que no la tenían, y en ese momento me dí cuenta de que no era Dean DeLeo, sino que me había cruzado, en la puerta de la tienda, con Adam Jones. Dean y Adam se parecen un montón, pero los diferencian las enormes ojeras de Adam. Ni una foto ni nada me tomé con el. Por lo menos encontré la tabla en otra tienda en Subset Boulevard y la tengo ahora colgada en el comedor de mi casa, en el lugar donde no encuentro la cita para el urólogo. Lo del encuentro con Adam se convirtió también, en una teoría que me estuvo dando vueltas pensando en que, sugestionandome, pensaba que era DeLeo. El poder de la mente.

La semana pasada me llamaron de la cafetera, el bar donde trabajé hasta antes de irme a México el año pasado. Era para trabajar el sábado, hacer un par de horas extras o suplir a alguien. Me gusta chambear en el bar, no se porqué, más que nada debido a que es una simple teoría… Después del viernes santo de los 19 euros me vino de perlas la chambita. Regresé temprano a casa, me duché y creí que me merecía una actividad relajante. Encendí la Wii y me disponía a tocar en la batería las tres rolas de Tool en nivel experto. Con dos cojones. Para calentar me puse un par de rolas de los Smashing Pompkins (Madreando Calabazas en castellano), una de System of a Down y un par más. Pero justo en el calentamiento el botón rojo dejó de funcionar, que viene a ser la tarola, la caja, que es la parte más importante de la bataka. Me malviajé gacho. Me metí a foros de Internet y si, resulta que la batería del GHWT está defectuosa de fabricación. Me cago en todo lo que se mueve!!!!!!. Sin batería ficticia, con 4 cálculos renales y sólo 19 euros.

Aún no he contado todo. Este mes, vino a aterrizar en España el “Apagón Analógico”, que significa que ahora la señal de televisión es digital y te tienes que comprar un descodificador pa la tele y un adaptador para la antena. TDT, que significa “Televisión Digital Terrestre” y que a fin de cuentas la señal sigue llegando por ondas en el aire, osea que ni digital ni terrestre. Pero para la porquería de oferta televisiva que hay por aquí (como en cualquier otro país) decidí no gastar mi dinero (antes de quedarme con sólo 19 euros), en poner al tiro mi tele pa ver cochinadas. La Annita y yo decidimos controlar el contenido emanado del aparatejo. Muy fácil. Tenemos unas 500 películas, y en Internet te puedes ver todas las series que quieras. Total, que la Zengue nos dejó los DVD de la primera temporada de Lost y ahí estamos enganchados como el Hobbit a la heroína que encontró en la avioneta de los nigerianos. La verdad es que después de todo lo que me ha pasado últimamente, la serie no me parece tan surrealista.

“¿Cómo va tu peli?”, me preguntó uno mientras le servía una caña. Y ya está. Resulta que la peli ya está editada, dura 2 horas con 10 minutos. Y a la gente le parece un poco larga. Si tu agarras un coche y viajas 2 horas y 10 minutos no llegas muy lejos. Ahora imagínate si te vas en carreta jalada por dos mulas con 11 individuos acompañándote. La gente ya no quiere perder 2 horas y 10 minutos en sentir cosas. “¿De qué se trata tu película?”… Bajo la mirada y respondo, siempre: “De la desolación”. Si sientes desolación por 90 minutos no será tan intensa como si la sientes por 40 minutos más. ¿A que no?. De todos modos haré el experimento de dejarla en 90 minutos. Porque, en efecto, yo tenía la teoría, la maldita teoría de que el tiempo es parte fundamental del mecanismo que hace que los espectadores en el cine tengan determinadas sensaciones (Tarkovsky también la tenía). Lo de los 90 minutos es sólo un parámetro establecido por las televisoras para programar las películas en 2 horas y meterle 30 minutos de publicidad. Pero mi película seguramente no la transmitirán en la tele, y menos en la analógica. Lamentablemente, esto último no es una teoría.

Acabo de leer en el feisbu: “L'Edgar Barroso is thinking that multitasking is a myth...” . Esto de las teorías está llevando nuestras mentes a rincones oscuros. Y la Zengue que quedó de conseguirnos la segunda temporada con la Mufa o el Miki o no se quien. Y el botón rojo que no funciona y lo voy a tener que cambiar por el Mario Cart. Y las piedritas cuatrillizas. Y los 19 euros. Y la Brújula la lleva el Muerto de 90 minutos…

Lo mejor de todo es que acaba de hacer su aparición la “Fenomenología”!!!! que no es otra cosa que una parte o ciencia de la filosofía que analiza y estudia los fenómenos lanzados a la conciencia, es decir, las esencias de las cosas. Dicho de otro modo, la fenomenología es la ciencia que estudia la relación que hay entre los hechos (fenómenos) y el ámbito en que se hace presente esta realidad (psiquismo, la conciencia). Teorías… Dicho de otro modo, la “causa efecto” de todo lo que rodea nuestra existencia. El porqué de lo que nos pasa dicho de manera rimbombante. Hay una parte de la fenomenología que me encanta, y que se refiere al “Porque sí”, o mejor dicho al “¿Porqué no?”. Me explico. Las cosas, los eventos, acontecimientos, anécdotas y demás hechos cotidianos pasan porque hay un complejisisisisisimo sistema de actividades en este universo que los provocan. A lo que yo llamo, el caos. El caos no es una esencia, ni una sustancia, es, en realidad, un factor. El factor que determina que todo pase de la manera en que pasa. El orden es, entonces, simplemente una teoría, osea que no existe. Por ejemplo, una teoría muy simple: El trabajo concibe impuestos, los impuestos conciben recaudación, la recaudación concibe un enriquecimiento de las arcas públicas, las arcas públicas conciben los presupuestos, los presupuestos conciben proyectos sociales y de desarrollo, los proyectos sociales y de desarrollo conciben el bienestar social y el bienestar social concibe trabajo. En resumidas cuentas. Pero esa es sólo la realidad en teoría, que después de todo lo que he dicho anteriormente es una contradicción. Osea que en la realidad, alguien se pone el condón en alguna parte de este proceso, y en la teoría no dice nada de eso, porque si lo dijera todos estaríamos tranquilos. Y yo no estoy tranquilo, ¿se nota?.

Ozcarito Ramirez, productor de fracasos cinematográficos en taquilla y de la Brújula también, está inscrito, quizá sin saberlo, en el mismo partido filosófico que yo: “¿Porqué no?”. Por eso creo que es el mejor productor que mi peli pudo encontrar. El hecho de que se encontraran fue puramente fenomenológico, vamos, como todo en el universo. Y se me olvidó porque venía Ozcar al cuento. Total. El chiste es que más que buscar las causas, yo me he dedicado a provocar a la realidad. Y me imagino que, y siendo consecuente, estoy viviendo lo que he provocado, por más ilógico que parezca.

Y es aquí donde llego, por fin, a donde quería llegar. Este año cumplo 37 años. El 37 es un número primo, pero que no se apellida Pons. En matemáticas, un número primo es un número natural que tiene únicamente dos divisores naturales distintos: él mismo y el 1. Esto es muy fuerte. El aislamiento. Si pensamos que los números vienen de relaciones entre otros números es difícil pensar en estas cifras bastardas. La teoría es, entonces, que este año, pa como van las cosas, será un año bastardo fenomenológicamente. Osea que no va a pasar nada.

A menos de que todo sea abordado desde la perspectiva, y aquí viene Ozcarito, del “¿Porqué no?”. Eso si, sin contradecirse.

domingo, noviembre 08, 2009

Sierra de Organos

Sierra de Organos, Sombrerete, Zacatecas. 11 de la noche. La luna llena ilumina la locación. ¿Cómo fuimos a dar aquí? ¿Porqué estamos los 5 aquí?. Van 4 veces que empiezo este texto y no tengo ni idea de dónde empezar. Cada comienzo es un final y al revés. Es una cinta de Moebius.

Estamos Regina Montemayor (Ayudante de Dirección, mi mano derecha en esta chamba, el Seny i la Rauxa dirían los catalanes, el sentido común y la carrilla pa los aztecas), Lorena Navarrete (Coordinadora de Producción, que me dice que si a todo lo que le pido, profesionalmente hablando), Ixchel Coutiño (Productora en Línea, y eso que no hace mucho ejercicio la morra, que me dice que no a todo lo que le pido, pero siempre llegamos a un arreglo sensato) y Luis Sansans (a terrifying DOP, director de foto y maestrazo de la imagen) y yo, el Chango Pons. El productor de la peli es Ozcar Ramírez, que no entendió nada cuando le llamamos por teléfono para decirle que habíamos decidido ir a dormir esa noche a la locación. Sierra de Organos, Sombrerete, Zacatecas. 11 de la noche. La luna llena ilumina la locación. ¿Qué me pasó en la vida si yo vivía tranquilamente en León Guanajuato ganando un sueldo razonable y haciendo multimedia para acabar en Sombrerete unos años más tarde?

El 12 de diciembre del 2001 agarré todo lo que creí tener, lo metí a una maleta y me fui de mi casa, ya rucón y sin saber bien a dónde iba. Un boleto de avión a Madrid para visitar a Toño, Pocho y Maite, de ahí irme a Valencia a visitar a Renecita, pasar navidad por ahí en Cadiz, Barcelona y París. No se de dónde me salió la idea de irme a tocar jazz al barrio se Saint Martin. Cortazar seguro. Era una ruta demasiado planeada y sin embargo aguantó bastante, todo salio tal cual, hasta Barcelona. Desde 1998 que no piso Paris. Pues voy a aprovechar de que en algún momento se me ocurrió quedarme a vivir aquí para hacer algo de provecho en la vida: Estudiar, pensé. En 1992 empecé a estudiar Ingeniería Industrial, y 8 años después me titulé en Comunicación. Mitad del primer acto, incidente inductor. Allí hice un par de cortometrajes y videos. De eso a Barcelona no lo quiero contar, así nomás. Las clases empezaban en octubre y yo estaba ahí desde enero.

Michel Gaztambide es guionista, profesorazo y buen amigo. Una de sus películas favoritas es Amarcord, de Fellini. Ahí me dio. El primer año que nos dio clases, nos pedía un guión diario. Entre la chamba en el bar y la escuela tenía realmente poco tiempo para hacer la tarea, pero esa semana andaba inspirado, el primer día terminé de reescribir "El Sacrificio" , ”, el segundo escribí “Adoremus”, el tercer día hice trampa y entregué el guión de “Mujercita” que había ya incluso grabado el corto, y el último día entregué “Limbo”, éste último guión basado en un par de anécdotas, una que me contó el buen Carlos Hernandez trabajando en Porinternet, de unos paisanos suyos de ciudad Manuel Doblado que cruzaron la frontera, y la otra me la regaló Elviux trabajando ahí mismo un día en que contestó el teléfono y dijo sólo 4 palabras en inglés y las únicas que dijo bien fueron “Yes” y “No”. No había mucha gente en el bar y la Werita estaba prendidísima atendiendo a los pocos clientes. Lo escribí a mano, 12 secuencias que para ese mismo día a las 5 de la mañana ya estaban impresas. Clases a las 10, toma ya. La siguiente clase, Michel repartió copias de “Limbo” a toda la clase, la leímos en voz alta y el Michel me echó un montón de flores. Zaz. Al terminar le fui a agradecer y me dijo que siguiera con la historia y empezara a escribir ya un largo, con dos cojones. Le habían gustado los otros guiones, y todos están ya realizados, los pueden ver en mi MyEspacio, en el TuTubo, en el Feisbu, Vimeo y demás, sólo faltaba “Limbo”, que ni a Michel ni a Xavi Puebla les gustaba el título, tons se lo cambié por “Norteado”. Annita se fue a Helsinki un mes y yo me puse a escribir pa compensar la soledad. El guión era un drama que traía los dos chascarrillos, el que me contó Carlos y el de Elviux. Pero en algún momento, que como se habrán dado cuenta yo soy muy voluble y olvidadizo, la historia cambió y se convirtió en una comedia negra. O por lo menos eso dicen. Para acabar la carrera nos pidieron un guión de largometraje y yo ya tenía al “Norteado”. Al finalizar la escuela, los maestros escogían a 6 alumnos para dirigir un cortometraje en 35 mm y a un solo alumno para un largometraje en 35 mm y a otro para un largo en digital. “No sents res?” es mi cortometraje en 35, pero el Norteado era difícil de producir en España, aunque la escuela siga manteniendo mi premio de “opera prima”. Me lancé un par de veces a México a buscar productora, el primer paso lo traía bajo el brazo con unas 46 secuencias y no más de 80 páginas, el segundo paso me sacó yagas en los nudillos de las puertas de las productoras que toqué para dejar el guión. Vamos, lo típico de quien quiere hacer su primer largometraje. Regresé a Barcelona a trabajar en un par de pelis, cortos y demás. Un día me escribió el buen Mane 3D2 para felicitarme porque “Norteado” había recibido el apoyo de FOPROCINE, pero no era yo. Le tuve que cambiar de nombre, pero no estaba fácil. Y un día, cenando en la playa de Sant Pol quina hora es?, se me iluminó la chimenea y salió, así solito: “La Brújula la lleva el muerto”. Y en cuanto una productora dijo que si me vine corriendo de regreso a la hermosa tierra de los aguacates y los nopales. Me encantan. Pero no se hizo con ellos, acabé con Ozcarito y ahí me cuadré. El tiene la visión más clara de cómo quiero hacer la peli, desde el principio, hasta se le ocurren cosas más locas pa meterle (aunque dice que es a mí a quien se le ocurren pero son ideas de el). La 226, el estímulo fiscal que ayuda a la producción cinematográfica, en el primer resbalón que tuvo me mandó de regreso a Barcelona casi 2 años. Intenté entrarle al mundo de la publicidad con el buen Uri Segarra, pero la crisis ya estaba rondando por el barrio y las empresas chonchas lo sabían. Pasé con el Francesc un día al bar la Cafetera a pedir chamba, volver a la barra, y empecé ese mismo sabado en la plaza Virreina. Pa cuando la crisis se metió a nuestras casas yo estaba con un sueldo estable en el bar, y las mañanas ayudaba al Morros y a Pablo con su nueva productora haciendo videitos, incluido el de la Original Jazz Orchestra con la Mala Rodríguez. Luego me salió el videoclip de “MR Jenkins” de DJoe y la animación para “Grita” la nueva versión de Pau Donés y su Jarabe de Palo. Lo chido es que tanto Joe como Pau iban al bar a ver los detalles de sus videos mientras yo seguía sirviéndoles GinTonics al Toni i la Pepi, que se zumbaban una botella entera de ginebra al día y le pegaban unos rollotes al Puli, al Arnau y a mi. Para marzo, mientras acomodaba mis cosas en la nueva oficina de Séptimo Elemento y preparábamos la grabación de un programa de skaters en Barna y el de “Gent que parla sola”, recibí un mensaje de Monx Larqué, que fue productora en línea de la Brújula en México cuando tratamos de levantarla la primera vez y que en ese momento estaba en Valencia tomando un curso con el mismísimo Michel Gaztambide. “A qué número te puede marcar Ozcar? Acaba de conseguir lana pa la peli”. Zaz. Agarré mi bici y me fui en chinga loca a mi casa a hablar con Ozcarito, y eso que está de subida. “¿Cómo quieres hacer tu peli?” y no supe que contestarle.

El 14 de julio llegamos a México la Annita y yo. Ese mismo día Ozcarito me explicó como estaba la onda y nos presentó a Reginux. A partir de ahí la Reginux rifa machin en la peli. Un día hasta quise ascenderla, pero Ozcar me hizo entrar en razón y darme cuenta que le estaba dando mi puesto. Luego llegó Pixie-poo ponernos en línea y Sansans, el chavalote de la moto. Volvimos a hacer cásting y juro que no vuelvo a hacer uno en mi vida, es horrible. Al final, están los que ya están, por angas o mangas. La Annita también anda por aquí, dandole en friega al vestuario ayudada por Ivette, que fue quien nos presentó en Barcelona hace casi 8 años. Fue declarada inocente pero estoy apelando. Somos 50 gentes nomás de equipo técnico, y no se si allí contaron a Don Chirlillo, el dueño de las mulas y las cabras. Aparte los actores: Gael, Pedro, Vicky, Ana Ofelia, Berta, Marcos, Horacio, Alberto, Lalo, Hansel, Luis, Eligio y Jorge, entre otros. Hace menos de una semana estábamos solamente Reginux, Lore, Pixie, Sansans y yo en medio de la Sierra de Organos, en Sombrerete Zacatecas, a las 11 de la noche. Cuando buscamos una locación decidí que sobre todo tenía que haber buena vibra en el lugar, y eso que no soy tan místico. Y de verdad que fue el que mejor nos hizo sentir. Y de eso se trata lo que vamos a hacer ahora, porque la historia de “La Brújula la lleva el Muerto” ya está contada, desde el título ya dice ¿no?. Ahora se trata de que las imágenes tengan sensaciones. Hoy llegaron la mayoría del equipo y actores. Así que a darle.

Primera ley de Newton: La Materia y la energía no se crean ni se destruyen, sólo se transforman. Tu energía sólo se ha transformado, por eso la peli que empiezo a hacer el lunes, toda la peli, te la dedico a tí, porque tu energía está con nosotros. Va por tí Lalín, visca el Barça!!!

martes, noviembre 03, 2009

25 de octubre de 2009 ... dos horas más tarde

En el SECONDARY INSPECTION se toman todo muy en serio. Prueba de esto es la imagen de seguridad y confianza que dan los polis gringos cuando se ponen en fila para ponerles una cagotiza a los que estamos “internos” en la sala. El Robocop de región 4, que claramente era el jefe, y no porque iba para todos lados en su silla de ruedas eléctrica que le ayudaba a desplazar el gran volumen del Patrón, sino porque llevaba todo el tiempo sus gafas Ray-Ban puestas, y eso, estando en el sótano de un aeropuerto impone machin. Justo a un lado de Robocop estaban, de pié, Pat Morita y la Señora Cometa. Después estaban el sinaloense, el cara de bonachón, el nieto chicano del Huracán Ramírez, el Jean Claude Van Dam salvadoreño, a quienes se les unieron el primo de Charly Valentino, el hijo de Chatanuga, el jóven Ho Chi Min y nuestro amigo Woong, éstos dos últimos eran los únicos que no eran peso welter. El sobrino de Myke Tyson seguía detrás del mostrador peleándose con la computadora. De este lado de la tribuna, Dundee con su anforita bien guardada, Achmed, Achmedsito y su guapa mamá que seguían sosteniendo en sus manos las fotos tamaño credencial, la Francesa que iba a Las Vegas y su servidor en una fila perpendicular al resto de filas. El Cuahu y Ernst, que no opusieron resistencia, permanecían esposados a sus respectivas sillas, a ladito de Josefina, que seguía sonriendo, cómo no, si era su cumpleaños y no se estaba enterando de nada la pobre. Justo detrás de ellos estaba Shawn Rider, el vocalista de Happy Mondays (vaya paradoja con lo del domingo de cambio de horario). El Shawn se equivocó de vuelo, el en realidad iba a Berlín, pero se equivocó de avión y agarró uno a Los Angeles, decía que fue una pequeña distracción, que había estado practicando su deporte favorito en un parque de Manchester esa mañana y que por eso se equivocó. Los gringos no entendían nada, y menos con ese acento de Manchester que tiene. Yo si sabía la causa exacta, y es que el deporte favorito de Shawn no es correr en el parque, sino darle a las palomas los cocos de marihuana que le van saliendo de hacerse porros a las palomas, yo lo sabía pero no les expliqué nada a los gringos porque empezó a hacer mucho calor en la sala. El Darryl Strawberry de Costa de Marfil, que ya al final todos le decíamos de cariño Blackberry, por todo lo que aconteció más tarde. Era un negro pero negro negro, grandotote, larguirucho y no sigo diciendo para que no sospechen de que tengo escasa heterosexualidad. Lo bueno es que justo junto a el estaba la versión ecuatoriana de Gloria Trevi, pero nomás de la cintura para arriba. Pero quien realmente pasaba desapercibido era el Marilin Manson bajado de Machu Pichu, que bajo unos cuantos kilos de maquillaje y una gran melena que le llegaba hasta el culo, que en realidad no estaba tan abajo porque como que la cintura se le acercaba demasiado al pecho, con su cuerpo tipo Bob Esponja, en realidad no era tan blanquito como su cubierta de productos Revlon, lo delataban sus manos color café cortado largo de café con 2 de azucar, porque mucha sacarina no le ponía a los suyos y sus ojos rasgados. Obviamente por su silueta deduje que no era tailandés. El caso es que el Marilin Manson/Bob Esponja no se movió en las dos primeras horas que yo estuve allí. Pero cuando las filas policiacas se disiparon hacia el mostrador y los cubículos de atrás, el Marilin Manson/Bob Esponja se levantó de su silla y se dirigió directamente hacia la esquina de la sala del SECOND INSPECTION. Nos dio la espalda y … si, en efecto, liberó su esfínter. Meó como un elefante el cabezón. Y regresó tranquilamente a su lugar a adoptar exactamente la misma posición que tenía las dos horas anteriores. Gloria Trevi se veía nerviosa, no se sabía bien a bien el porqué, si fueron las calaverotas de la camiseta de Marilin Manson/Bob Esponja, o la camisa tropical de Blackberry, o que ambos se habían dejado la ventana abierta. El pantalón de Marilin Manson/Bob Esponja era, obviamente, negro, pero sus calzones eran blancos como su maquillaje, en cambio, Blackberry usaba unos pantalones de los que se pone uno en Ibiza bien a gusto y que usan unos botoncitos chiquititos con un ojales grandototes. Y no se notaba bien a bien si sus calzones combinaban con lo que se dejaba entrever dentro de sus huaraches. No hizo falta averiguarlo. El calor nos estaba matando y Mike Tyson nomás no prendía el aire acondicionado, que la verdad es que ahí donde lo ven, la sala del SECOND INSPECTION, no está acondicionada para tener aire acondicionado. Ni una agüita ciel ni Vodafont ni siquiera un Mountain Dew nos ofrecieron. La verdad mis respetos para el Marilin Manson/Bob Esponja, porque ni un gramo de su maquillaje se le derramó, en cambio el pobre Ernst terminó con el cuello de su simpática camisa completamente blanco y su cara parecía un cuadro de Pollock. Blackberry fue el que empezó el desmadre, tranquilamente se quitó la camisa, así nomás, y Shawn se emocionó y empezó a bailar como un poseso. Gloria Trevi se llevó de repente las manos a la cabeza con cara de histeria pero no dejaba de mirar el paquete de Blackberry. “Arturo García…” gritó Woong desde detrás del mostrador. Me tardé más o menos 5 minutos en reaccionar, que siendo un domingo de cambio de horario ya saben lo que puede significar. La Francesa le sacó la anforita a Dundee y le dio un tragote que la dejó vacía. El Cuahu intentó hacer una Cuahutemiña pero como estaba bien amarrado a la silla se fue de espaldas contra el suelo y no se volvió a levantar, por lo menos mientras yo estuve allí. Pero eso nada que ver con mi distracción, ni tampoco que Gloria Trevi ya se había desabrochado tres botones, la culpa fue de la Señora Cometa, que al escuchar mi nombre creyó que le hablaban a ella. Vaya nombre ha de tener en realidad que fonéticamente se parece al mío. Se levantó de su silla en la entrada y fue directamente a Woong. Y le armó un escándalo por distraerla y el pobre chino apenas y intentó, porque no se puede decir que ni si quiera un poco lo logró, justificarse diciendo que en realidad me llamaba a mi. Cuando la Señora Cometa tomó su lugar me levanté y me dirigí a Woong. Estaba preparado, ya había practicado mi discurso en chino y toda la onda, y que aparte era super fácil, porque solo iba a decir 您好 (que significa “Hola) y 謝謝 (Gracias), porque de que me iban a acusar, si hasta la adefesio anglosajona de la embajada me había dicho un contundente “Your visa has been accepted”. Tons nomás era cuestión de llegar, saludar, decir que si con la cabeza todo el tiempo, que me regresaran mi pasaporte verde, y dar las gracias. Así de simple. “Your name is similar no se que de un criminal que we are looking for”. Ni un garabato en chino me dijo, ni una sola rayita, todo en inglés el mamonazo. Señalando a la Señora Cometa firmemente con mi dedo índice de la mano derecha pregunté “She?”.

lunes, noviembre 02, 2009

25 de octubre de 2009 ... una hora más tarde

La sala del Secondary Inspection es bastante normal. Una sala de las del tipo que se utilizan para reuniones de empresas para darle platicas de motivación a los empleados, pero en choncho. Justo cuando la francesa que iba a las Vegas me demostró que su pronunciación del inglés era igual a la mía del francés, se dio el cambio de turno de los polis gringos, que cabe mencionar que ninguno era rubio, vamos, ni siquiera de piel blanca. El amarillo era el tono más cercano. Los únicos que seguían por ahí eran nuestro amigo Pat Morita, que seguía metiendo gente a la sala, la Señorita Cometa de la tercera edad, una tailandesa que medía un poquito menos que yo cuando estaba en tercero de primaria pero que tenía un carácter que denotaba su amplia experiencia en la academia de Policía. Y que de ahora en adelante la llamaré, la Señora Cometa, por respeto más que nada. Y el tercero en hacer doble turno era el sobrino de Mike Tyson, un negro joven con cara de no tener ni puta idea de cómo funciona una base de datos. El pobre Tyson no movía los ojos del monitor, y cada que algún otro poli se le acercaba le explicaba su miserable vida, lo mal que llevaba esto de buscar información de los “aliens” destinados al SECOND INSPECTION y algún detalle de la vida cotidiana. Eso si, el buen Tyson no tenía la culpa de nada, siempre era un pedo del Windows, aunque después me percaté que usan Linux. Vaya rollotes les pegaba, por eso no le duraba un compañero a lado ni 2 minutos. “Me tienen aquí por una infracción de tráfico que no pagué hace 20 años” nos dijo a la Francesa y a mi el señor Dundee, un australiano que tenía cara de haberse tomado media botella de Vodka con jugo de naranja en el avión desde Melbourne. Me acordé de Mad Max, no se porqué. Llegó entonces el relevo azul. Un montón de polis obesos todos con sus “Lunches” que les había preparado su mujer en casa para que no se murieran de hambre, pero eso si, ninguno era rubio ni de piel blanca. Uno a uno fueron cogiendo del mostrador un bonche de pasaportes para revisarlos, pasaportes de colores que correspondían a mis compañeros del SECOND INSPECTION y yo. No me dí cuenta de cual de los polis había agarrado mi pasaporte verde. Empecé a practicar mi discurso de presentación en chino, coreano, japonés, español, polaco y en árabe, para que llegando la hora de mi declaración o entrevista o lo que fueran a hacerme pudiera yo demostrar lo bien integrado que estoy en esto de la globalización.
Achmed, su esposa y su hijo estaban en la esquina, llegaron justo con el último poli del nuevo relevo, los traía en marcación personal y conté 5 veces en las que el poli, que era claramente de rasgos sinaloenses, les pedía fotos de cada uno, del niño, de la madre y del pobre Achmed. Y ahí estaba el pobre sacando fotos todo el tiempo. Todo el álbum de sus imágenes de perfil del feisbu pero impresas a baja resolución. Achmedsito sonreía cada que a su mamá le pedían una foto de ella, que ni traía velo la señora y además era guapísima. Pinche poli sinaloense gandaya, pensé, lo que quiere es llevarse las fotos de la mamá de Achmedsito. Lo más curioso es que todas las fotos eran de fotomatón, osea de cabinita de tomar fotos, tipo credencial, eso si, de todos colores y con varios peinados. Yo veía de reojo porque estaban a lado de mi, con poca atención porque Dundee empezó a contarme la carrera política de Peter Garret, vocalista de Midnigth Oil y que ahora es el ministro de medio ambiente, cultura heredada y artes de Australia. Osea que se puso el traje el pelón aquel de las camas ardientes. Josefina estaba por allá en la esquina, sentadita en su silla de ruedas, con una edecán negra que pesaba lo mismo que Josefina con todo y silla de ruedas. Quietecita y sonriente estaba Josefina por ahí. Nada que ver con la cara de la edecán que era la fiel imagen de la negrita aquella que anunciaba hot cakes en los 80. “Naciste usted el 25 de octubre de 1929?” le preguntó a Josefina un poli con cara de bonachón, y ella sin dejar de sonreír asintió con la cabeza. “Congratuleishons” . Cuahutemoc Blanco se levantó de su silla y empezó a entonarle efusivamente las mañanitas a Josefina. Ernst, un polaco que llevaba un sombrero de copa amarillo con una flor marchita, un saco morado, pantalones de colores, unos zapatotes rojos con verde y una nariz roja acompañó con las palmas al Cuahu. Dundee aprovechó el momento para sacar sigilosamente su anforita y brindar por la grata ocasión. Pat Morita, la Señora Cometa, el sinaloense, el nieto chicano del Huracán Ramírez, y el Jean Claude Van Dam salvadoreño (que le tupe durísimo a los frijoles) se le dejaron ir al Cuahu y a Ernst en un despliegue al más puro estilo SWAT hollywoodense que terminó en una sencilla manita de puerco de los festejadores. Josefina seguía sonriendo...

25 de octubre de 2009

25 de octubre de 2009

Hay un día de la semana que no me gusta del todo, y casualmente no es el lunes, es el domingo. El domingo es un día que como que ni va ni viene, es el día oficial de la indecisión. Ahí les va un típico diálogo dominguero: “A dónde vamos?” “ay pos no se”.
Pero hay algo de los domingos que realmente odio, y es que haya domingos con cambio de horario. Luego hay un par de gandayas que se quieren hacer los colgados y colar un retrazo en el trabajo en martes por culpa del cambio de horario. Díganme nomás. Porque es verdad, el domingo de cambio de horario uno anda todo apendejado, apoco no?. Yo ayer me levanté a las …. Digamos que eran las 7, pero en realidad eran las 6 y yo creí que eran las 8. ¿Me explico? Es una sensación que no es ni siquiera bipolar, sino tripular, y en domingo que es peor. Porque aparte en “dormingo” como le dice Teresita(mi madre), es pa dormir hasta tarde. Pero yo me tenia que despertar temprano, a las 7 para ser mas exactos, y si me levanté, pero no supe si eran las 6 o las 8. Dos horas de diferencia son un montón, y si quieres comprobarlo puedes hacer un ejercicio muy ilustrativo, mira, queda con tu pareja, si es pareja sentimental quedará aún más claro, queda a una hora y llega 2 horas antes, y luego vuelve a quedar otro día y llega 2 horas más tarde. ¿A que se te hace un desmadre? . Pos eso le pasa a mis neuronas en domingo de cambio de horario, o sea, 2 veces al año. Finalmente salí a tiempo, porque el destino así lo quiso, ya que la verdad yo seguía con la incertidumbre horaria. Llegando a Toluca, que ya me dirán si no tiene cojones, irse a Toluca en domingo de cambio de horario, y tempranito. Total que ya estaba en Toluca y aunque el aeropuerto está quedando menos feo que la mayoría de aeropuertos en México, al parecer aún no agarran la onda de cuales son las verdaderas necesidades básicas de un viajero de corta distancia, porque en esos aeropuertos no puedes ir tan lejos. Pero si un poquito más lejos, como para necesitar cambiar un par de pesos mexicanos por dólares. En fin, por angas o mangas me trepé con pesos mexicanos al avión, sin un dólar. En el avión venían justo detrás de mí un par de Yuppies que se fueron a bien topar con otro yuppie en la misma hilera del avión. Valió madres. Un yuppie solito podría parecer inofensivo, incluso podría pasar desapercibido, pero por su naturaleza yuppie siempre termina hablando con el de a lado, aunque sea un poquito, porque si el interlocutor tiene la misma manía que yo contra los yuppies seguramente le corta el rollo antes de que el vuelo que sale de Toluca y va hacia donde sea pase sobre Querétaro. Pero dos yuppies que ya vienen encarrerados diciendo estupideces se encuentran a otro justo a lado es una situación que no le deseo presenciar a nadie.
Porque por su naturaleza, el yuppie, aparte de utilizar un lenguaje que según el va de lo sofisticado a lo buena onda en 0.5, incrementa considerablemente el volumen de su voz para que toda la gente se de cuenta de que es Yuppie, para que se note la facilidad que tiene de hablar de algo de lo que no tiene ni puñetera idea, pero eso sí, con mucha fluidez. Aterrizamos por fin en Los Angeles . Un par de semanas antes pasé a visitar a los del consulado gringo para sacar mi visa. Durante un largo periodo de tiempo, entre la multitud que se aglomeraba en esa especie de bodega-almacén-chiquero-moderno gallinero, había un niño muy simpático, o por lo menos a mi me lo parecía, aunque la actitud de sus padres era de querer inscribir al escuincle en algún programa de adopción francés. El niño, que con sus progenitores había llegado puntual a las 6.30 de la mañana, llevaba puesto un traje de Superman, y no hacía más que correr y gritar por todo el consulado. “Your visa has been accepted” me dijo una adefesio anglosajona y yo salí de ahí bastante contento. Pero la pesadilla no había sino empezado apenas. Pasaporte en mano (con visa en la última página) me acerqué a migración, en Los Angeles. Cuánta gente de diferentes razas confluyen en esas pequeñas zonas del planeta. Se siente uno como en un barrio de Nueva York, Londres o Barcelona. La globalización, si señor. Pasaportes de todos los colores. Y del otro lado igual, nomás que todos vestidos de azul y con la cabeza rapada, o semi rapada. Uno de ellos era claramente de origen coreano. Porque ahí donde me ven, tengo la capacidad de ser un medio occidental que distingue entre un chino, un japonés, un coreano, y uno que no es de ninguno de esos tres. Digo medio occidental no porque sea tan tan mestizo, sino porque creo que así es como se debería de llamar a los de este meridiano y un par mas hacia la izquierda y otro par hacia la derecha. Los Americanos, continentales por supuesto, a los gringos nunca los llamaré americanos por supuesto. Si a los de medio oriente, o a los del lejano oriente, y a los occidentales, se les llama de tales maneras, pues me parece que a nosotros nos correspondería el término, medio oriental. Yo ya estaba preparando mi saludo en coreano, digo, pa caerle bien al poli, cuando de repente se acerca Pat Morita con 20 kilos menos(claramente de origen japonés) y me manda a otra fila porque en la que yo venía había demasiada gente. Bendita Ley de Murphy, porqué me abandonas cuando realmente te necesito. “Hola” saludé cordialmente al poli, que no era precisamente un gachupín(ni siquiera de las islas canarias). “¿Hace cuanto tiempo que no viene a los estados unidos?” ni siquiera me miraba a los ojos, ya que no los despegaba o de su monitor o de mi pasaporte (con la visa gringa en la última página) “Hace 20 años” le contesté. Me hizo registrar mis “finguerprints” en un escanercito con una luz verde matrix. “Acompañeme por favor”. Y ahí voy yo atrás de el, hasta llegar a una puerta que daba a un salón más o menos grande (o eso pensé en ese momento) que tenía un gran ventanal de cristal, un par de mostradores y un montón de bancas ocupadas por gentes de todos lados. Pasaportes de colores no había, porque los tenían los polis detrás del mostrador. “Toma un asiento y espere a que le llamen por favor”. Ya se que parece que me equivoqué escribiendo la anterior cita, pero así tal cual me la dijo. Extraña combinación del uso del usted y el tu en la construcción gramatical, pensé. Llevaba ya más de una hora en este país y no había yo articulado palabra en inglés, que para mí necesita de un proceso de adaptación, culpa de ver tanto cine escandinavo últimamente. Falta de práctica vamos. Junto a mi estaba una francesa, que iba a Las Vegas. No tenía cara de ludópata, ni de revoltosa, ni de activista social o política, ni de tener intenciones de adoptar a un niño africano o mexicano vestido de Superman. Solamente tenía cara de francesa y de no tener ni puñetera idea de lo que estaba haciendo en ese lugar. “Saba bien?” Me contestó con el “Oui” menos convincente que he escuchado en mi vida. “Quesque tu fe? Quesque tu pens? La voatour a le batiment?” Notó inmediatamente que mi francés es deficiente y muy amablemente intentó explicarme en inglés que “Aironó”.
Y aquí la sala del SECONDARY INSPECTION se empezó a convertir en la mismisima Babel...

sábado, octubre 17, 2009

Blanca y radiante no va la novia

Por Benjamín Cordero

Arturo Pons es el único leonés en la historia que, teniendo “constancias oficiales” que acreditan su incuestionable pertenencia al primer sexo, concretó el máximo sueño de las señoritas decentes:

Se casó de blanco.

El día de su boda, los convencionalismos llevaron un velo y una cauda muuuy largos… para que fueran pisados agusto.

Por supuesto él se tomó muy en serio el casamiento, pero su mujer catalana -que es muy decente por cierto- a petición suya tuvo que elegir otro color fuerte.

Cómo la conoció él y qué color de vestido eligió ella, no se dirá de momento sino que, por razones perversas, aparecerá en uno de los últimos párrafos de esta Aldaba.

Es que se trata de que quien caiga en esta página lea la sección completa, aunque sea por morbo y eso, vamos a ver… porque éste no es un largometraje y lo más deseable sería que hoy mismo se grite “¡Corte!”, en esta penúltima escena que trata de Arturo, este leonés hoy inminente director de cine que hace casi una década entró en la Ibero de León a estudiar -creía él, creyeron todos los que le conocían- la fascinante carrera de Ingeniería Industrial.

Si bien nos va, será eso nada más: la penúltima escena. La última, donde debe aparecer la palabra “Fin”, será editada solamente cuando Arturo Pons ascienda al cielo de los verdes.

(Cuál es ése también será aclarado en alguno de los párrafos bastante posteriores, y también por las mismas razones perversas citadas arriba).

Enseguida viene pues la escena de hoy.

Arturo no teme que se le acaben las ideas, aunque tenga muchas y tan dinámicas que es uno de esos seres imposibilitados para saber con certeza cuál será el siguiente cacho de terreno que va a pisar, o en cuál cresta de ola se montará él, para suplir a la patineta con la que roturó las calles de León, mientras vivió en León.

El itinerario se su vida hasta ahora ha incluido escalas mutuamente excluyentes para quien es -o se considera- gente seria: él probó Ingeniería Industrial, terminó Comunicación, vagó por el agujero negro de las páginas web, iba que volaba para jazzista en París, admitió rigurosos 15 por ciento de propina en sus trotes de mesero y barman en Barcelona, y acabó cineasta del Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña.

Hoy está en vísperas de rodar su primer largometraje en Matehuala, San Luis Potosí, y en Almería, provincia española que goza de dos privilegios: ser dueña del único desierto europeo y haber sido el escenario donde Sergio Leone inauguró los “Spaghetti Western” comenzando por supuesto con “El bueno, el malo y el feo…”

Gracias a Sergio Leone, el mundo se enteró de que los forajidos se visten en Gucci; que John Ford filmó “La Diligencia” nomás para poner la muestra; que no son necesarias las meseras pechugonas para “contar una de vaqueros”; que los villanos guapos nacieron con Clint Eastwood; y que cuando a los villanos se les quita lo guapo, se convierten en directores de cine arrugados pero asombrosos como el mismo Clint Eastwood ya mayorcito en “Los Puentes de Madison”.

Ahora que se deshidrate en Matehuala o cuando sude la gota gordísima en Almería, Arturo Pons nos dirá qué género quedará inaugurado.

De momento, al primer impertinente que le pregunta qué necesita como locaciones para su película, Arturo responde que nada más él mismo, que no sabe qué escribirá ni qué elenco elegirá ni con cuántos euros financiará su ópera prima “La brújula la lleva el muerto”, así que lo de menos es el escenario. Es más, el mismo Arturo parece sorprendido con él mismo cuando declara que sí, que él escribió el guión original, que él encontró -como encuentra siempre, por casualidad, todo lo que halla de valioso y determinante- al músico que compuso la música y que es otro leonés que, a’i nomás, está por comenzar su doctorado de composición en Harvard gracias a una de las dos únicas becas que concede esa universidad de mírame-y-no-me-toques. Universidad que, además de hornear economistas catastróficos, acoge mentes brillantes que luego escuchará uno, como Arturo Pons, por mera casualidad, si paga cincuenta pesos para entrar en un cine que uno de estos años programará la ópera prima de un leonés, con música especialmente compuesta por otro leonés, y actuada por más leoneses (de los que ayer nomás quedó apuntado uno: Eulalio Nava) y por catalanes de los que no quedó consignado ninguno.

Y ya es hora de irse y es hora que esta Aldaba no acaba de dar el “¡Corte!”, que debió dar hace rato, si no fuera tan charlatana.

Ánimas que no amanezca.

y Por favor disculpe el color del vestido de novia. Disculpe también la oscuridad en la que quedó el cielo verde. Y que el resto del elenco hallado en León de México y en Barcelona de Cataluña por Arturo, para su película, que disculpen también, porque tanta anécdota y tanta gente ya no caben aquí.

Nunca te prometí un jardín de rosas

Por Benjamín Cordero Hernández

Cuando Arturo Pons dejó León en 2001, llevó empacado todo lo indispensable.

“¿Todo lo indispensable?”

Todo lo indispensable… ¿para qué, por ejemplo?

Hombre, pues… para nada. Ya se sabe que nada es indispensable. Pero de algo había que llenar el equipaje y lo “indispensable” cupo en el veliz, sin problema. Metió en él meramente objetos de trámite y dejó fuera obsesiones como ésa de no llenar “de últimas miradas” todo lo que se deja y Arturo en efecto dejó atrás todo, sin magullar el corazón (que es la única víscera que de por sí nace con arrugas).

Ni al caso.

No hay necesidad de repetir que Arturo Pons iba a París a estudiar jazz en el Conservatorio; era su intención difusa y confusa, pero era. Para ahorrar espacio en la página y tiempo a los lectores, tampoco merece la pena repetir aquí que Arturo llegó en una primera escala a Madrid y que al llegar a la siguiente, Barcelona, se enteró de que el Conservatorio de París no lo conservaría de alumno a él. Tampoco tiene más caso iterar y reiterar que, para hacer viable su estancia catalana, Arturo se topó con un trabajo “chido” en la cuna mundial de los tacos (que, como se sabe, es el “Chido One” de Barcelona) y que entre mesereadas y cocteleadas se afincó allá a la sombra de Gaudí, sin más baches que uno que le atacó en pleno Barrio Gótico de Barcelona.

Un bache del ánimo que lo hizo “pensar con los pies”, porque cuando menos pensó, y en medio del bachezote aquel, los pies de Arturo “pensaron” por él y lo condujeron a las penumbras de un templo gótico del Barrio Gótico.

De pronto se vio ahí, para hablar a solas con el primero que encontrara, y primero y el único que encontró fue al mismo Arturo. En las penumbras, sólo, matizadas apenas las penumbras gracias a esos vitrales que tienen la manía de refractar la luz pero que tienen también la virtud de dar colorcito al alma, justo cuando “el corazón de las tinieblas” hace latir más a fuerza que de ganas el corazón arrugado de nacimiento.

Esto sí vale la pena recapitularlo, para refrendar además cómo las casualidades son tan de veras maníacas y tan determinantes, que más vale no tener plan de vida.

Ni modo que llegue no a Barcelona a tener depresiones. Ni modo que uno se estacione en un templo gótico, menos cuando se piensa que Dios es un señor con demasiadas ocupaciones para atender quejas o recibir pergaminos de agradecimiento -según el estadio del alma del quejumbroso o del agradecido-.El hecho es que ahí, enmedio de la penumbra apenas coloreada y en la nave sola del templo, a Arturo le llegó el calorcito de una amistad nueva, en forma de monaguillo… de Aguascalientes.

Es para creer en Dios.

A partir de ese momento Arturo agradeció, claro, que el acólito le sacara plática y que le ofreciera la amistad, pero más agradeció, la verdad, la invitación a comer.

O no lo dijo Arturo o La Aldaba no lo preguntó y, por eso, en este momento La Aldaba va a enriquecer su gustada sección “Inventa, que algo queda”.

El hallazgo de una amistad y la sopita de fideo que marcó el primer tiempo del menú, no serían ajenos al tema de la película de la que Arturo dará el primer “claquetazo” en agosto, con tripulaciones técnicas y con actores “de ambos lados del Atlántico” (como dicen los cronistas cursis).

Es que Arturo llegó a Barcelona, desde León. No llegó desde África, como llegan por riadas los africanos del norte a las costas españolas, huyendo de la miseria del Magreb. Y Arturo llegó como Dios manda, en avión, no en patera (como son generosamente llamadas esas digamos balsas, que depositan a los negros del África profunda en manos de los agentes españoles de Inmigración, si bien les va; o en el seno del Señor, o en el submundo de sus lares tribales).

El hecho es que Arturo se impregnó de lo que llama “filosofía de la patera”: ese tratar de entender dónde está el maldito hilo de la solidaridad humana, que en vez de los agentes aduanales o de la muerte, a veces arroja a los hombres en brazos de la generosidad.

Qué: ¿le sonó a panfleto?

Planteado así en esta Aldaba, como dijo el ranchero, “pue’que”.

Como lo dice Arturo en el guión, no. No, señor.

Ya no hay espacio para matices; quizá mañana. Hay que recordar que la película se llama “La brújula la lleva el muerto”.

A ver si la conseguimos prestada un ratito al muerto, para mostrar que en esa película no habrá final feliz ni folletines inspirados en Corín Tellado.

En un descuido, hasta queda bien explicado aquí.

Gracias por las viejas y nuevas apariciones -aún no, de acólitos auxiliares-. Una promesa: primero muertos sin brújula que perezosos reincidentes. La Aldaba se arrepiente del largo receso y por eso se propone no volver a tomarlo. De periodicidad, luego hablamos.

Entrevista por Luis Diaz (2007)

Arturo García Pons, de Rulfo al huapango

Redacción / JOSÉ LUIS DÍAZ RAMÍREZ

Sometido Tánatos, Eros da rienda suelta a su creatividad en los proyectos cinematográficos del creativo que regresa a León para incorporar al talento local en su primera película: “La brújula la lleva el muerto”.

¿Cuándo y en dónde nace?

El 4 de mayo de 1973, en León. Mis padres son Arturo García Balderas y Teresita Pons. Tengo dos hermanos: Lorena y Mauricio.

¿Cómo fue su niñez?

De pequeño era muy introvertido. En la secundaria y en la preparatoria, la cosa cambió. Estuve en el Lux y un año en La Salle. Estudié Ingeniería Industrial durante dos años en la Ibero, cambié a Comunicación y, al terminar, hice un diplomado en Multimedia y me fui a estudiar Dirección de Cine a Barcelona, donde me quedé a trabajar.

¿Por qué Comunicación?

Al principio no lo entendía muy bien. Me comencé a interesar por cuestiones expresivas, por la literatura, descubriendo a escritores latinoamericanos, como Cortázar, Rulfo, Ibargüengoitia. Luego el videoarte, el cine… Fui descubriendo poco a poco las cosas. La música… Estuve en dos grupos; el primero se llamaba “Una elegía”, con estudiantes de la Escuela de Música de Guanajuato, donde participaba Edgar Barroso; en Barcelona, con el grupo “Casual”, pero exige mucho tiempo y yo quería dedicarme a la realización de cine.

¿Qué música tocaba?

Siempre toqué percusiones y me gustó la música de muchos tipos, siempre que fuera de orden personal. “Una elegía”, por ejemplo, era una especie de pop etéreo, un “dream pop”, un pop que te da para soñar; “Casual” era más “heavymetalero”, que también tiene una catarsis.

¿Qué es para usted la música?

Es un buen amigo, porque te acompaña todo el tiempo. Trabajo con música a mi lado, menos cuando dirijo. Salir a la calle implica llevarte al amigo, a un amigo muy moldeable, porque sales con Wagner, con Metallica o con quien tú quieras… Puedes escoger que tu amigo esté de un carácter y de no otro.

¿Es de la generación del iPod?

No me considero tal. Soy más de la generación del “walkman”, de la cinta. En video soy también el de la cinta. Lo bueno de mi generación es que sufrimos esta transición y entendimos un proceso más amplio, no sólo informático, sino de procesos magnéticos, lo que nos permitió controlar, manipular esos medios. La computadora es un medio que, combinada con otras herramientas, te permite conseguir más cosas.

¿Tiene alguna influencia en la literatura?

Sí, Rulfo e Ibargüengoitia; mi trabajo se basa en ambientes rulfianos con una narrativa más a lo Ibargüengoitia. Es una mezcla curiosa, porque Rulfo es más bien sobrio, denso, e Ibargüengoitia es más lúdico, utiliza más la comedia, el contrapunto… pero me gustan los dos y en mi trabajo intento fusionar esas dos influencias. Cortázar está ahí, pero lo tomo más como un descanso… Ítalo Calvino… Soy de lecturas “light”.

En la música ¿alguna influencia?

Es cambiante. Ahora estoy inclinado a escuchar huapangos, que encuentro fascinantes por todas sus disonancias tan expresivas; el huapango penetra mucho más que el mariachi, sus violines se meten hasta adentro. La música popular mexicana me está llamando mucho la atención últimamente… aunque como mi esposa es escenógrafa y vestuarista de teatro y ópera, cuando estoy con ella escuchamos ópera constantemente. Entonces estoy entre la música popular mexicana, la ópera clásica y la contemporánea. Todos los días, desde hace 10 años, escucho alguna canción de un grupo de rock progresivo, pesado, que se llama Tool que me ayuda a tener un carácter más apacible. Tool se come a Tánatos, de alguna manera, y me siento más Eros, más aliviando, más tranquilo, y eso me evita muchas discusiones.

¿Cómo maneja a Tánatos?

Busco medios para sacarlo. Mi trabajo no es agresivo, no hablo tanto de la violencia explícita. Siento que la violencia no explícita puede ser más fuerte que la explícita… la batería, el escuchar música, salir a andar en patineta, son mis medios de salir. Vivir en ciudades grandes implica convivir no con la violencia, pero sí con cierta agresividad. Prefiero intelectualizar la agresividad…

A Tánatos lo asimilo a partir de estas cosas y sale Eros, que es más creativo, más sensible. Es un ejercicio reflexivo que hago todos los días; mi propio acto de contrición: darte cuenta de tus errores y ser consciente de ellos te crea un sano juicio y, a partir de él, puedes trabajar mejor, llevarte mejor con la gente, tener menos discusiones… Te liberas de tus cargas. Es un ejercicio de reflexión libre, sin misticismos, sin prejuicios, y nos ha hecho más tolerantes también con gente de todas las religiones.

¿Cómo conoce a Ana y cómo se casa con ella?

En Barcelona; catalana, la conozco cuando empiezo a conocer gente. Con la escuela terminaba la visa de estudio y no podía seguir ahí ni conseguir visa de trabajo, por lo que decidimos casarnos por los papeles después de vivir dos años juntos; ahora tenemos dos años de casados y ahí vamos.

¿Es su musa?

No, es mi ‘espejo’. Ella no me inspira pero son mis pies en la tierra. Finalmente la dimensión de lo que creo, intento expresar o demás, es más amplio de lo que una persona pueda representar. Es muy objetiva. No sé si tenga que ver con su ateísmo, pero es muy juiciosa, tiene un juicio sin prejuicios, sin pelos en la lengua. Y esto, finalmente, da paso a la comprensión: cuando entiendes a alguien con todo y sus errores y te acepta, se da una comprensión real.

¿Cómo llega al cine?

Cuando entré a estudiar Comunicación, comencé a trabajar como conductor en un programa de televisión, por lo que realicé ciertas prácticas, sin llegar a ser productor ni realizador; aprendí el doble o el triple en la práctica, que en la escuela.

Mientras estuve en la tele, hice muchos otros trabajos, más espontáneos y efímeros, como la radio; estuve en todos los medios posibles y me faltaba el cine. Antes de ir a Barcelona estuve muy ‘clavado’ en nuevas tecnologías, multimedia más que nada, y ahí entendí un lenguaje diferente, a partir de códigos; fue como aprender otro idioma, que me permitió ver el mundo de una forma diferente.

En Barcelona fui barman tres años, durante los cuales valoré más el otro trabajo que podía hacer, pero me dio la oportunidad de ver y observar, además de pagarme la escuela.

En el cine empecé desde abajo: de eléctrico, auxiliar de producción, velador, hasta llegar a ayudante de dirección en largometrajes.

En la última película “My way”, hay trabajo mío, pues me encargaron algunas partes oníricas del personaje: mucho trabajo de composición visual, muy multimedia, muy ‘photoshop’, ‘after effects’, recortes, flash, 3D y demás, lo que se llama CGI, las imágenes hechas desde la computadora.

También soy profesor de guión y de análisis fílmico, en el “Aula de escritores”, donde enseño el lenguaje del guión y el análisis fílmico, donde desglosamos películas.

¿Cómo llega un leonés a Barcelona a abrirse espacio, a dirigir cine?

De repente sentí que León me quedaba chico y quise ver qué tan lejos podía llegar. Decidí mudarme a la ciudad que conocía y que más me gustaba –Barcelona- para encontrarme, para buscar un objetivo grande, en un proceso largo, y fue “en caliente”. Cuando supe mi fecha de titulación de la Licenciatura, compré el boleto para una semana después y me fui, así, en caliente, sin pensarlo mucho. Fue arriesgarme, ir a buscar y a encontrar. Ese fue el proceso.

¿Ya se encontró?

Trabajo en el punto final; aprendí a ubicar, a trabajar y a ser constante para alcanzar algo. Esto lo hablo con mi otro ‘espejo’, Edgar Barroso, quien es como mi hermano en esta experiencia. Vamos juntos de alguna manera, sin quererlo y sin ponernos de acuerdo; pero nos vemos por los diferentes caminos. Si quieres ser algo, trabajas para serlo.

Tiene otro paisano con el que realiza proyectos…

Juan Pablo Oviedo es mi mano derecha en este proyecto. Fue un descubrimiento estando allá y es la persona más dinámica que he conocido; no se detiene ante nada y tiene la misma pasión que yo por el cine.

Platíquenos de su proyecto…

Es un largometraje, mi primera película, que tiene ya en producción algunas complicaciones, como el hecho de que se tiene que rodar en México por los paisajes, por los actores, por las condiciones, su espíritu y su filosofía.

La película se ha convertido en un proyecto muy íntimo, con 30 personas trabajando. Ha sido muy curioso: el sonidista es hijo de un amigo mío y su madre es la sicóloga de mi familia en Monterrey; todos estamos tocados por muchas partes. Lorelay Ortiz, leonesa, es mi directora de arte y es o fue esposa de un amigo mío; a dos de los actores los conocí a través de Annita, mi esposa: Francesca Guillén y José Ángel Bichir.

Hay diez protagonistas: Luisa Huertas, Francesca Guillén, José Ángel Bichir, Sergio Galindo, Bertha González, Eduardo Nava, Jorge Núñez y queremos que los extras sean actores que estén trabajando en León.

¿Ya tiene nombre?

Ven el segundo nombre: “La brújula la lleva el muerto”. Es muy rulfiano y muy Ibargüengoitia. Rulfo ponía nombre a sus cuentos a partir de las primeras frases y yo se lo pongo a partir de la última frase de la película. Es una obviedad y eso no tiene nada de malo; la película es algo irreverente, una comedia negra seria, influenciada por el cine de Europa del este, de la comedia finlandesa…

¿Cuál es su influencia en el cine?

Desde (David Wark) Griffith, (George) Meliés, (Thomas Alva) Edison… La primera película que realmente existió fue “El baile de la mariposa de Allison”, de Edison, que no tenía mucho en lenguaje, pero sí en espíritu, y eso es lo importante en el cine. Ahí están (Roberto) Rosellini, quien empezó a hacer cine con mucho espíritu; “Alemania año cero” o “Roma città aperta”, tenían un gran espíritu atrás… Abbas Kiarostami, Manuel de Oliveira, tenían un gran espíritu detrás… (Herbert George) Wells, (Alfred) Hitchcock, (Carl Theodor) Dryer, (Stanley) Kubrick, tenían mucho manejo del lenguaje, pero para mí el espíritu les da un valor añadido.

“Las tortugas pueden volar”, de (Bhaman) Ghobadi; “El violín” (de Francisco Vargas Quevedo)… tienen que ver con ese espíritu.

Y no me refiero a una espiritualidad teológica, sino al espíritu humano, que nos hace emigrar, cruzar desiertos caminando. Ese es el espíritu que se puede llevar al cine y a cualquier otro trabajo.

¿Cuál es su propuesta como cineasta?

Prefiero no pensar en algo como una propuesta novedosa. Quiero hacer una película personal, sin analizar el mercado; me interesa que la película sea yo, quiero hacer un cine personal, pero eso no quiere decir que esté divorciado de lo comercial.

Son como las películas de los hermanos (Ethan y Joel) Coen, que son cine de autor, como “Big Fish”, que en las primeras escenas ya sabes que es Tim Burton; o Terry (Vance) Gilliam, con “12 monos”. No están divorciados los dos términos. La discriminación que se hace del cine de arte no tiene fundamento, aunque hay gente que hace cine de arte incomprensible, pero también quien lo hace y se entiende perfectamente.

¿Cuál es su impresión del éxito del cine mexicano en Europa?

Son esfuerzos individuales. Estos cineastas que están triunfando fuera, menos Francisco Vargas Quevedo, han tenido que pisar el extranjero. No me parece mal, porque a partir de un esfuerzo individual o semicolectivo, han logrado destacar a través del cine personal.

¿Hay apoyo en México para los cineastas jóvenes?

Sí y no. Hay nuevas leyes que permiten obtener apoyo en el financiamiento, pero falta la comercialización, distribución… y eso en México todavía no se trata.

Falta también hacer cine en México que hable de México realmente. “El Violín” es una apuesta acertada en ese sentido y por eso le está yendo bien: es el otro México, el que muchos mexicanos no quieren ver; todos quieren ver el México de Guillermo del Toro, que tampoco es México. ¿Dónde está el cine mexicano hecho por mexicanos, que hable de México?

Ahora hay que ver cómo nos portamos los que estamos haciendo proyectos. Hay quienes hacen propuestas de acuerdo al mercado y otros a quienes el mercado va a venir a decirnos lo que tenga que decir.

¿Cómo visualiza su trabajo con leoneses?

Pensaba regresar a León en siete años, siendo otro. Me dije que iba a regresar con la frente en alto, con cierto orgullo de mí mismo, porque finalmente aquí viví 27 años de mi vida. Estoy haciendo con León una especie de Amarcord, de (Federico)Fellini, que regresó a su pueblo natal a filmarla… y de repente me encuentro con gente valiosa aquí, con la que puedo contar, como Juan Pablo Oviedo, Mauricio Gutiérrez, iniciativas de apoyo de empresarios, Katia Nilo, Edgar, Roberto Ortiz… en fin, muchos leoneses implicados. Estamos tratando no de que sea un trabajo leonés tal cual, pero sí con la gente con la que crecí, que tiene facultades para hacer este tipo de cosas sin habérselo planteado, y que por cuestiones de la vida nos une ahora este proyecto.

Es parte de la magia del cine que hace que las películas se hagan y que no tiene nada que ver con el dinero, sino con el espíritu.

Pero también es cierto que León no puede evolucionar si no vienen cosas de fuera, no se puede nutrir de sí mismo. Estamos buscando más apoyo de gente de León, en cuestiones específicas.

Y por supuesto ya hay planes para hacer proyectos. Hay historias interesantes, personales, a partir de una visión que puedan tener, por ejemplo, los muchachos de “La Búsqueda”, con Marcos Reyna, viendo la parte positiva, no la tragedia. Me interesa hacer un trabajo más humano con los niños, quienes son capaces de sonreír a pesar de todo. Que sea un cine de conciencia…